kha y c. 2. las palabras siempre las hicieron fuertes.

martes, 5 de noviembre de 2013

huesped

tratemos de entender síntomas y garabatos, la revelación, acomódate en
esta repisa de roca, descansa, deja que los cigarros quemen los labios,
consumido, suspirante, dame la mano.

remendar la vida no es posible, sostienen ellos, miserables, pisando
calendarios, fugados de una cárcel para entrar en la
mazmorra, remendar no es solución, dicen...

¿qué les digo, muda como estoy en la emoción de descubrirte?, quiero
hablar en vertientes de montañas y praderas de callejones, repetir el
instante que es cada instante, mantenerte.

hablar de ti como el agua habla del río y el humo de la consumación,
como las estaciones hablan de manos de hierro y guías de alojamiento,
como la hierba vapuleada por la lluvia habla del llanto y la vida
secreta de las canciones... hablar de ti, a voz en grito.

llegamos cansados porque quise arroparte todas las noches, porque hemos aprendido poco a poco a dominar el lenguaje de los signos, porque no hay un maldito día que pase sin preguntarme qué saben tus labios, no hay día que pase sin que tenga la necesidad de responder a esa pregunta.

"carpe diem", me dijiste sin pensar, tal vez, que ese momento eras tú  
y me preocupa que todo esto, se convierta en en esa saudade peligrosa de la que tantas veces hemos oído hablar.

esta soledad, está llena de ti, 
ahora,
huésped único de un cobijo donde sólo vivo yo

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