Nuestros relojes descompasados como
granos de arena de playas distintas,
nuestras manos sin manos,
nuestras noches sin noches...
Habitamos dos tiempos,
dos lunas,
dos pañuelos de asfalto,
dos sábanas de,
sí, permíteme la palabra manida,
sollozos...
Y, sin embargo, no es sólo ausencia lo que llevo cuando no llegas,
nunca hay eclipse en los ojos desde que estás conmigo
kha y c. 2. las palabras siempre las hicieron fuertes.
martes, 19 de noviembre de 2013
miércoles, 6 de noviembre de 2013
si quieres
Si quieres confesarme, yo me dejo:
mis pecados, uno tras otro, serán el confeti de tu fiesta.
Si quieres romperme, yo me dejo:
mis huesos, caleados, dispondrán para ti una calzada.
Si quieres tocarme, yo me dejo:
mi edad, mis fracasos, mis páginas bien escritas, se esconderán en el dobladillo de tus pantalones.
Si quieres instruirme, yo me dejo:
mis ojos, sin pestañear, aceptarán la lección del porvenir.
Si quieres beberme, yo me dejo:
mis licores, sin hielo, derramarán cada instante sobre tus brazos.
Si quieres fanatizarme, yo me dejo:
nadaré sin agua, sumaré restando.
Si quieres besarme, yo me dejo:
nos esconderemos de los mirones.
Si quieres amarme, yo me dejo:
seré tu espejo
mis pecados, uno tras otro, serán el confeti de tu fiesta.
Si quieres romperme, yo me dejo:
mis huesos, caleados, dispondrán para ti una calzada.
Si quieres tocarme, yo me dejo:
mi edad, mis fracasos, mis páginas bien escritas, se esconderán en el dobladillo de tus pantalones.
Si quieres instruirme, yo me dejo:
mis ojos, sin pestañear, aceptarán la lección del porvenir.
Si quieres beberme, yo me dejo:
mis licores, sin hielo, derramarán cada instante sobre tus brazos.
Si quieres fanatizarme, yo me dejo:
nadaré sin agua, sumaré restando.
Si quieres besarme, yo me dejo:
nos esconderemos de los mirones.
Si quieres amarme, yo me dejo:
seré tu espejo
martes, 5 de noviembre de 2013
huesped
tratemos de entender síntomas y garabatos, la revelación, acomódate en
consumido, suspirante, dame la mano.
remendar la vida no es posible, sostienen ellos, miserables, pisando
calendarios, fugados de una cárcel para entrar en la
mazmorra, remendar no es solución, dicen...
¿qué les digo, muda como estoy en la emoción de descubrirte?, quiero
hablar en vertientes de montañas y praderas de callejones, repetir el
instante que es cada instante, mantenerte.
hablar de ti como el agua habla del río y el humo de la consumación,
como las estaciones hablan de manos de hierro y guías de alojamiento,
como la hierba vapuleada por la lluvia habla del llanto y la vida
secreta de las canciones... hablar de ti, a voz en grito.
llegamos cansados porque quise arroparte todas las noches, porque hemos aprendido poco a poco a dominar el lenguaje de los signos, porque no hay un maldito día que pase sin preguntarme qué saben tus labios, no hay día que pase sin que tenga la necesidad de responder a esa pregunta.
"carpe diem", me dijiste sin pensar, tal vez, que ese momento eras tú
y me preocupa que todo esto, se convierta en en esa saudade peligrosa de la que tantas veces hemos oído hablar.
esta soledad, está llena de ti,
ahora,
afilando un lápiz con navaja
yo te imprimo, clandestino, como versículo de certeza
rascando la seborrea de habitaciones tristes
como afilando un lápiz con navaja
yo te desvelo, clave, cuando lo que realmente necesito
es un par de rodilleras para este acabado pantalón
como negociando precio para las vacaciones
yo te enmarco, desastroso, con naturalidad de principiante
llevándote taladrado en las cejas
como reconociendo cada animal en cada acto
yo te disparo, víctima, para prolongar la vida
pintando con los dedos el código penal
como descendiendo la pasarela de la piel
yo te tallo, arista, en el cristal de los charcos
mientras escucho canciones para condimentar el guiso
como atando el caballo a una hogaza de pan
yo te instalo, confidente, como una antena
y llamamos desgraciado a dios
como fregando el suelo con bombones
yo te redacto, demente, como una encíclica
bebiendo el refresco de tu pelo rizado
como matando a palos a los insectos
yo te gano, tenista, en el torneo contra las biografías
porque repinto alas en tu espalda
como negándose a sufrir a Kant
rascando la seborrea de habitaciones tristes
como afilando un lápiz con navaja
yo te desvelo, clave, cuando lo que realmente necesito
es un par de rodilleras para este acabado pantalón
como negociando precio para las vacaciones
yo te enmarco, desastroso, con naturalidad de principiante
llevándote taladrado en las cejas
como reconociendo cada animal en cada acto
yo te disparo, víctima, para prolongar la vida
pintando con los dedos el código penal
como descendiendo la pasarela de la piel
yo te tallo, arista, en el cristal de los charcos
mientras escucho canciones para condimentar el guiso
como atando el caballo a una hogaza de pan
yo te instalo, confidente, como una antena
y llamamos desgraciado a dios
como fregando el suelo con bombones
yo te redacto, demente, como una encíclica
bebiendo el refresco de tu pelo rizado
como matando a palos a los insectos
yo te gano, tenista, en el torneo contra las biografías
porque repinto alas en tu espalda
como negándose a sufrir a Kant
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