Odio las noches de vísperas de festivos, las noches como esta, con el estrépito que me impide escuchar y manos que no son mis manos doblando para ti el tiempo eterno de la noche.
No sirve de nada este despliegue de distracciones: las canciones, los libros, fotos, el incienso, las tazas de té, una, dos, tres...
El mundo entero está conjugado en condicional: podría, sería, besaría... Odio el tiempo verbal de lo soñado. Necesito presente, simple presente, presente simple.
C

presente simple.
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